dissabte, 7 de desembre del 2013

TENEMOS QUE HABLAR

Hace mucho que no veo a Jeremías.

Estuve en Liverpool con la peña.
Viajecito a Inglaterra, chavales. Idea loca de Godefroi, que se ve que le sobra la pasta. Nos invitó a Carter, a Jeremías y a mí. Anécdota cachonda: como Jeremías es un mutante mitad hombre mitad reno, no le dejaron subir al avión. Unas risas. El resto sí que fuímos, claro, no te jode. Carter no paraba de reírse. Puto enfermo. El caso es que inglés inglés no hablan allí, en Liverpool. En Librepool. En la piscina libre. Hablan como ahorrandose palabras. Yo creo que se lo inventan. Al volver resultó que Godefroi se había convertido en un experto en la cultura inglesa y doctorado en filología germánica. Dos días allí, chaval. Y míralo. Si es que no tiene vergüenza. No tiene sentido del ridículo. No tiene. No tiene nada, papi. Ni fly, ni party, ni sabrosura. Está a cero. Está a hierro. Se ha ido a las Canarias. Un movidón. El problema fue cuando llegamos aquí, a casa, que Jeremías no estaba. No sabemos dónde está. Hace mucho que no le vemos. Quizá deberíamos empezar a pensar en comenzar a prepararnos para preocuparnos mínimamente, creo. Sería un detallazo. Un destellazo de amistad. Un no sé, mira, no sé. Cariño.

Cucú.
Puta vida, tete. Que es la de Los Serrano, por cierto. Puta vida, Teté. Pobre chica. A ver si está buena aún. (Estoy buscando fotos suyas en Google, dadme un segundo). Joder, y tanto. Que se relaje un poco, ¿no? Los Serrano, gran serie, mejor persona. Me tragué las primeras temporadas, creía que era una serie cómica. Como me engañaron, copón. Vaya dramón. Al final todo era un sueño. Una pesadilla, más bien. Pobre Resines. Se quedó calvísimo al final. Le compadezco. Oye, no, que le jodan, que habrá cobrado una pasta. ¿Y lo del rap en los Goya? Cojones de oro, chavales. Cuadradísimos. Sus cojones han ido al gimnasio y han estado haciendo pecho. Una barbarie. Unos cojonazos que los untas en aceites y te ganan un concurso de culturismo. Porque son muy leídos. Uau. No me puedo creer que haya hecho este símil entre culturismo y cultura. Nunca antes visto. Pido perdón. A mí mismo, a vosotros no os debo nada. Nunca. Escuchad bien mis palabras:                                                    .

No podéis escucharme. Tontos. Totos. Comédmelos.

divendres, 22 de novembre del 2013

ZDOB SI ZDUB

Tengo hambre, joder. ¿Qué hacéis?

Chin Chin, Lucy Liu
Ey, mira, que tenía por aquí un poco de tiempo y me he dicho "oye, y si actualizas esto, que lo tienes todo hecho unos zorros, hecho unos hurones, lo tienes todo hecho unos furgones, haz el favor, hombre, que ya huele esto a perros muertos, actualiza, hombre". Jeremías estaba conmigo, pero he seguido hablando solo, porque la vida es para vivirla al límite, tentar a la muerte y sentir como el mundo te abofetea la cara esa de subnormal que tienes. Creo. La cuestión es que aquí estamos de nuevo, nueva entrada al blog. Vamos a seguir como siempre, sin tener puñetera coherencia narrativa. He estado pensando mucho en los proyectos fracasados de este año. Lo discutí ayer noche con Carter y Godefroi. Ellos intentaron empezar un canal de Youtube, pero se ve que no funcionó. No sé por qué, la idea era buena. Consistía en ellos dos contando chistes subidos uno encima del otro, por turnos. A mí me hacía gracia. Quizá deberían haberlo hecho vestidos, puede que por eso les chaparan el canal. Jeremías empezó a dibujar un cómic, pero no cuajó, porque no tiene manos, es un reno, joder, tiene unas ideas de bombero, de etarra, copón. Lo mío tampoco tiró bien. Los imperios de la droga son difíciles de levantar. Por suerte ya ha prescrito. Presciuto. Prosciuto. Ya ha Prosinecki. Pros y contrasineckis. Dejadme vivir.

Que te mueras ya, coño
¿Seguís aquí? Sorprendente. Vuestro aguante por la basura es admirable. Podría aplaudiros si no me diera tantísima pena vuestro incurable caso de morbosidad intelectual. Esto es la muerte cerebral de mi persona, y vosotros venís aquí a regodearos, a restregaros por mi cadáver, a bañaros en mi sangre, a sorberme los órganos. Me dais asco. Le habéis dado la vuelta, cabrones. Deberíais huir de aquí, ahuyentados por la escoria que este blog ofrece, pero no, el propio blog se siente disgustado por vuestra presencia y pretende escapar. Pero cómo va a escapar un blog, si no es un ente físico. Habéis condenado esta entrada a la total y absoluta agonía que es el querer y no poder, la impotencia de la invalidez, me habéis condenado a mí a buscar el máximo número de palabras negativas posibles para definiros. Y ya estoy harto. Me habéis cabreado. Os van a dar por culo. Quizá os guste. Lo celebro. De verdad. No soy tan malo.

Bye bye, mi picolísima mama.

dilluns, 26 d’agost del 2013

BATMAN & ROBIN

Me ha entrado una calentura, un calentón, pero de los de cabrearse, no de los de erectarse. No estoy palote. Que no. En serio. Bah. Sí que lo estoy. Pero no es eso. Calla, hostia. Sigamos.

Daredevil no está tan mal.
Joder que no. Pero algo me dice que Ben Affleck de Batman... No sé, peor que George Clooney no creo que sea. Hay ganas, hay ganas. El caso es que vimos Batman & Robin, de Joel Schumacher, el otro día, con Carter y Godefroi. Jeremías no estaba, se había pillado vacaciones y había decidido irse unos días a la montaña. El caso es que los del zoo le timaron y él cree que está en la montaña pero han adaptado una jaula para él y están cobrando entrada. Un percal. Pero oye, él está feliz, el zoo está feliz, nosotros felices, everybody wins. En otro orden de cosas, Batman & Robin es un peliculón, le puse un 9 en filmaffinity, igual que Tango & Cash. Sylvester Stallone con gafas, traje y pegando tiros. Él debería ser Batman. La cuestión es que, en mitad de la peli, justo cuando Batman para el motor de la moto de Robin para que no dé el salto ese loco (que llegar no sé si llegaba, pero parándole el motor allí en medio tenía más números de matarse, Bruce, tío, relaja, que la lías), se levanta Godefroi y se saca el rabo. Y pum, pum, pum, pum, se casca un pajote hasta el final. Vuelve a sentarse y a seguir viendo la peli. "Perdonad, es que estaba muy tenso". Hostia, no me jodas. En mitad de la pantalla. En mitad de la pandilla. De la patilla, se corrió en la patilla. De la mesita donde está el televisor. Hijo de pta. Hijo de peseta, pesetason.

Se ríe y todo, el puto Ben. No tiene perdón.
Sigo siempre esta estructura. Una breve intro de una línea o dos, foto random, párrafo sobre algo que ha sucedido, otra foto random, párrafo reflexionando un poco de todo en general y un outro breve (esto último opcional). Es un poco como las películas de Batman de Schumacher. Villano poderoso recibe la visita de Batman y sale ileso y victorioso (Dos Caras y Freezer). Luego vemos a un científico desequilibrado descubriendo algo muy chungo y sufriendo un accidente que les convierte en villanos (Enigma y Hiedra Venenosa). Va pasando la acción lentamente con Bruce Wayne haciendo cosas muy postureo (Val Kilmer y George Clooney) y el villano nuevo se alía con el villano poderoso con un plan imbécil entre manos. Voy a probar de hacer una tercera película de Batman Shcumacher. Entra Kingpin en la ciudad y empieza a destruirlo todo, pero Spiderman le para los pies. Mientrastanto, en industrias Osborn, Norman Osborn se convierte por accidente en el Duende Verde y se une a Kingpin para matar a Spiderman. Clavao.

Es coña, Kingpin nunca se aliaría con el Duende Verde, es un hombre de negocios... Ahí pega más el Doctor Muerte. No sé. No hay mucha chicha en esta entrada. Voy bajo de moral. Y de emoal. Hay dolor. Mucho.

dimecres, 7 d’agost del 2013

TREMENDA BASURA

¡¡LA TENIA!! ¡¡LA TENIA!! Es un bicho horrible.

"APARTAD, VOY A ESTALLAR"

Bueno, bueno, bueno, que mierda más gordota. Estamos hablando de milenarismo, aquí, con Jeremías, y me dice que él creía que hablabamos de mineralismo. Es decir, de minerales. De cuarzo y granito y cosas así, de piedrecitas, de litios, delitos, deditos, el tío creía que hablábamos de dedos de bebé. Pero vaya, que tampoco entendemos muy bien lo que dice, no te creas que la charla tenía mucha chicha. JODER, ME CAGO EN LA PUTA. A ver, hacía tiempo que no actualizaba, pero no tengo ni razón ni excusa. Me había olvidado. ¿No os ha pasado nunca que estáis pero no estáis? ¿Que os parece que sois otra persona? Es una sensación muy rara. Mientras no sea un tumor, estamos bien. Bien, bien, bien, me gusta hablar contigo por el chá, me gusta que pongas mis canciones en tu tueeeeenti. Esta entrada será corta, ya lo digo.

¿Ryan Gosling? Aquí hay algo oscuro.

Hay cosas que son ciertas, como que Harrison Ford no vocaliza o que Ryan Gosling actorazo, actorazo, no es. Pero oye, que gusta verles. Y Pierce Brosnan gana muchísimo viejuno, igual que Travolta. Grandes mierdas de películas me he tragado solo porque el actor me mola. Topher Grace es un experto en hacer películas de mierda. ¿Sabéis quién hizo una película de mierda? Un coprófago. ÑAM ÑAM. COMER MIERDA. He perdido el hilo. He extraviado el cordel. No sé qué digo, no sé qué decía, no sé qué diré, es la magia del directo. Envásame esas risas al vacío. Alba, cío. Oh, venga, cállate, por favor, vas a despertar a los niños, a los hijos del buen gusto, están durmiendo su merecida siesta. El buen gusto tiene hijos básicamente porque tiene que descargar su rigidez y su palo-en-el-culo en algo. Hace exactamente tres línias que debería haber cerrado la entrada, un poquito de bombo y platillo para la clausura de este capítulo lamentable. Necesitaba descargar. Sois mis hijos. Soy mi propio hijo. Este blog es una mierda. Y me la voy a comer. Y la mierda también.

Vámonos de putas, que hace tiempo que no pillo sífilis.

Mira, estaba releyendo, y esta entrada es una soberana bazofia, pero no voy a variar ni una coma, porque así es como está mi cabeza ahora mismo, sin ton ni son, ni daughter ni cousin ni nada, un puto caos. Ya sabéis, escritura automática, no corrijo ni errores ortográficos, PORQUE SOY UN REBELDE. Esta última frase en mayús de hecho la he borrado y reescrito. Soy un hijo de puta, no cumplo ni mis propios principios. No os fiéis de mí, os aviso. Yo no me fío. No me sé mi PIN de la tarjeta del banco por lo que pueda hacerme a mi persona. Vaya bayas bailan en la playa.

Ara sí.