diumenge, 18 de desembre del 2011

ANCIANOS MUY DROGADOS

Para empezar la historia presentaré a los personajes.


Jeremías durante una fiesta en casa de Carter, con su inconfundible porte.


A ver, esto está muy mal, este de aquí es Jeremías, le gusta pensar que es algo así como un centauro especial, pero tampoco creo que termine de entender el concepto. Tampoco es que nadie se haya molestado en explicarselo, a la gente le parece simpatiquete, probablemente porque no entienden nada de lo que dice. Jeremías es un hombre de unos treintaytantos, moreno, ojos negros, metro ochenta, con la cabeza de un ciervo. No os dejéis engañar por la foto, no es tan terrible. La foto también está tomada a malas, también, el puto Godefroi, es un cabrón con la cámara, no te saca nunca bien. A mi me hizo una vez una foto donde lo único nítido de mi que se veía eran los pelos de la nariz. Da igual, joder, hijos de puta que me voy. Jeremías está convencido de que está destinado a algo grande, desde que le conozco que se considera muy especial. Nadie le niega que es un tipo original, que coño, es la risa. Pero a ver, es que también... vaya ansias de fama que tiene. Un poco payaso.

Os contaré una anécdota muy amazing sobre Jeremías. Antes que nada que sepáis que todo esto nos lo contó él mismo, así que probablemente exageró un poco, pero la historia es bastante real. Él estaba en su banco de siempre, en la rambla, con su bolsita de hierba seca, esperando a que llegaran el resto de panolis. Unos chavales cabeza-cenicero le empiezan a gritar cosas desde lejos refiriendose siempre a sus cuernos y haciendo comparaciones ingeniosas con posibles cuernos metafóricos. Luego descubrimos que en realidad eran unos ancianos gritando asustados cosas como "diosmío! es satanás!", "monstruo! monstruo!", o el ya clásico "joder que pedo llevo!!". Si, ancianos. Esto se tiene que vigilar, eh? Bueno, aloqueiba. Jeremías se levantó y expuso tranquilamente un ensayo de tres páginas argumentando con todo detalle lo increíblemente retracas que eran aquellos que le estaban increpando. Nadie le entendió (no tiene labios y su boca no está habilitada para articular ciertos fonemas) y cundió el pánico. Jeremías se puso a cantar Queen (es muy bueno, por cierto, para ser un reno) y empezó a embestir a gente aleatoria mientras daba palmas. JAJAJAJAJA la risa, te lo digo. Le dispararon con dardos para tranquilizarle. Old School.

Que gran mierda.

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