divendres, 11 d’octubre del 2019

CASI ME LO DEJO

Resuelto y gustoso, bajo por la pendiente de al lado de mi casa, con la esperanza de encontrar un día, de repente, la verdad absoluta, el por qué de todo, la vida en si misma y algún gato que perseguir.

Si mi alma tuviera una cara, si fuera capaz de expresar emoción. Kogoro, Kogorza Mouri.
A veces me planteo cosas, cosas raras, frutos de un árbol de confusión que al comerlas produce un dolor de barriga que no sabes muy bien de dónde sale. ¿Será que tengo hambre? ¿será que he comido demasiado? ¿será que será será? En cualquier caso, las soluciones normalmente llegan cuando reprimes todo el ruido y la niebla se abre un pelín, un resquicio, que saca de quicio, quicir, que está ahí la luz al final del túnel. Pero en este caso no hay paredes en el túnel, no hay unos límites que te dan calorcillo, dan seguridad; no, no lo sabes, tienes que ir hacia la luz, pero la luz no está al final. No sabes donde está. Necesitas más oscuridad. Más tinieblas. Y la luz brillará más fuerte. Juégatela. Esa es la manera. Si quieres llegar al fondo del barranco tienes que saltar. Al fondo del bar Ranco, que es un primo de mi padre que lo pasó muy mal durante la posguerra, especialmente con los grises.

He dado tantas vueltas que hace dos días de viaje llegué donde Cristo perdió la alpargata.
Cuando sientas que no hay más, que todo ha sido absorbido por las ganas de matar, sigues teniendo opciones. Matar, por ejemplo. Esa opción siempre está ahí. Que quizá lo pruebas y ni tan mal, ¿sabes? Aunque, vaya, en teoría, sería la elección menos interesante. Por supuesto que el fénix podría llevarse por delante a todo el mundo cada vez que muere. Entonces no sería un sinónimo de renacer, sino de kamikaze. Que seguro que algún escuadrón suicida se ha llamado en clave Fénix. No sé, al final, que más da. Mazda es una marca de coches, creo. Creó una duda innecesaria y tuvo que usar el Google para solucionar su incomprensión. Qué tipo más curioso, pensó. Y sabía que hablaba de si mismo. Miss Mo, ganadora del concurso de belleza de Irán, pero nunca volverán.

Este me ha salido curiosamente diferente. Y, a la vez, ¿por qué no? Hazte con todos.

Esta para vosotros.

Esta, tira de.

Besós. Llobregat.